miércoles, 4 de marzo de 2026

5-Taller de haikus. Primer encuentro

 


Haiku

Un haiku es un breve poema de origen japonés que se inspira en la naturaleza, especialmente en el cambio de las estaciones.





 La estructura del haiku es de 17 sílabas distribuidas en tres versos: 5 / 7 / 5.


El otoño comienza.
Cada día un trabajo:
dibujar flores.
            Masaoka Shiki
 
El mundo cabe
en diecisiete sílabas:
tú en esta choza.
            Octavio Paz

 
 Se trata de una estructura flexible. Los versos pueden tener una sílaba más o una menos. Muchos textos que vamos a leer, por ser traducciones del japonés, presentan diferencias en la estructura métrica.

 Lo más importante del haiku es su sencillez: 


“El haiku es una impresión fácil de comunicar por medio de unas palabras fáciles de comprender.” 
Vicente Haya

“En un haiku no se da una opinión, se describe un momento: Haiku es lo que sucede en este lugar y en este momento.”
Matsuo Basho

 “Un haiku es como una foto hecha de palabras. Más que una forma de escritura, el haiku es un camino para aprender a mirar el mundo.”
María José Ferrada


 Cada haiku es una oportunidad para conversar. Por ejemplo:


Los peces brincan
y la luna se ríe.
¡No la alcanzan!
Martha Riva Palacio Obón
 
¿En qué espacio ocurre esta escena?
Un espacio natural, al aire libre (hay agua, hay peces).

¿Qué hora es?
Durante la tarde o la noche (se ve la luna).

¿Por qué se ríe la luna?
La luna “se ríe” porque es esta luna, como una sonrisa:


 



Las hormigas en fila
suben por una hoja de hierba…
y enseguida bajan

 

Un haiku escrito por una niña de seis años. Un haiku que carece de todo artificio literario. Es posible que nadie antes que ella hubiera dejado por escrito el hecho milagroso de que una fila de hormigas suba por una hierba y que -cuando llega a la punta- descienda por el otro lado. Quizá hay que tener seis años para hacer un haiku sobre este aspecto trascendental de la existencia: desde hace miles de años las hormigas suben y bajan las hojas de hierba. Y es una suerte para nosotros podernos dar cuenta de ello.
Un verdadero haijin (poeta de haiku) lo primero que debe hacer es buscar la inocencia dentro de sí. Solo o con ayuda. El haiku que hacen los niños puede ayudarnos a encontrarla. El haiku no son solo palabras. La mirada limpia es esencial (…). Los niños nos enseñan también a seleccionar de entre la infinidad de objetos poéticos que nos rodean los asombros más elementales, los que pasan más desapercibidos. Todo merece un haiku…
Vicente Haya

Esta es una selección de haikus escritos por niñas y niños japoneses. Hablan sobre sobre sus hogares y sus familias 

 

El canto de los insectos
rodea mi casa
por todas partes
 
Acabado el baño,
el olor de mamá
y el canto de los insectos
 
Los perritos
duermen profundamente
junto al ventilador
 
Durante la siesta
la cara de mi hermano pequeño
está calientita
 
En el camping,
las toallas puestas a secar.
Ninguna del mismo tamaño.
 
Ya está la abuelita
hablándoles a los peces de colores
en el idioma de su pueblo
 
En los pastelitos de arroz
han quedado un poco marcados
los dedos de mamá

Atrapando cigarras,
las de muy arriba
no las alcanzo.
 
También la oruga pequeña
está viviendo
con todas sus fuerzas.
 
El girasol.
Uno tras otro los niños
midiéndose con él.
 
Sombra alargada.
Antes que yo mismo
llega a casa.
 
El canto de un insecto…
¿Será el saltamontes
que yo tenía?
 
Mirando la luna
con las enormes
sandalias de papá.
 
Vendida mi vaca
se va
volviendo la cabeza.

Cantan las cigarras.
Los secretos que nos contamos
apenas se escuchan.
 
Si me elevo
al columpiarme,
el cielo de otoño.
 
Un pino
que ha tardado cien años
en hacer su tronco.
 
Caza de luciérnagas.
Andando junto a papá,
el olor de papá.
 
De vuelta al hospital,
el abuelo mira
los campos de arroz.
Textos tomados de Haiku (Rafael Cessa, UNAM)



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CONSIGNA DE ESCRITURA

Salvo que el haiku te salga así naturalmente, viste, y seas un haiyin y todavía no lo sepas (¡te estás enterando ahora!), vamos a hacer esta consigna por pasos.

1.Hacemos listas de lo que podemos observar en la naturaleza en las distintas estaciones.
Ejemplo: 

OTOÑO: hoja seca - lluvia - cielo gris
INVIERNO: la helada - las ramas peladas - el viento
PRIMAVERA: golondrinas - brotes - una flor determinada
VERANO: los duraznos - las mariposas - libélulas - las hormigas

2-Elegimos uno de los elementos, el que más nos atraiga, y lo describimos: esto es, una lista de características, una serie de oraciones, versos sueltos, definiciones, etc.

3-Usando la información que tenemos, seleccionamos, podamos y escribimos nuestro haiku tratando de conservar aproximadamente la métrica tradicional (si no sale, no importa). Por supuesto que podés escribir más de uno. 


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LA MUSIQUITA DE HOY



Una musiquita japonesa linda linda, con solo hacer clic AQUÍ


㉷ BONUS TRACK 
Te dejo una selección de haikus del libro Haiku-do, separados por estaciones.


PRIMAVERA
 
Al borde del río,
el culo de una olla
hace dormir a una mariposa
Issa
 
Una salta,
y en cuanto la oyen,
todas las demás ranas saltan
Wakyu
 
¡Ah, la lluvia de primavera!
Las gotas de agua recorren
los árboles hasta abajo
Bashô
 
En la inmensidad de un cielo
sin sombras ni recovecos,
se esconde la alondra
Rikuto
 
Campos verdes de trigo
La alondra asciende y…
¡zas! súbitamente desciende
Onitsura
 
Había dos,
pero una de ellas no cantaba
Cigarras de otoño
Songi
 
 
VERANO
 
Desde lo alto del árbol
cayó sin el menor significado
la cáscara de una cigarra
Bashô
 
Oye, melón fresquito,
si alguien viene a comerte…
¡conviértete en rana!
Issa
 
Si había seres humanos,
había moscas…
y Budas
Issa
 
Cede la noche
A la costa rocosa se acerca…
¡Una medusa!
Buson
 
Con una mancha de tinta en los labios
un estudiante
tomando el fresquito
Senna
 
Atrapando luciérnagas,
los dedos del niño
se han tiznado de verde
Seishi
 
 
OTOÑO
 
También para quien pone
cara de no pensar nada,
el atardecer de otoño
Den Jo
 
La Luna llena
No importa a donde vaya,
el cielo me es ajeno
Chiyo-jo
 
Crunch-crunch
Una mantis masticando
la cara de una abeja
Seishi
 
Al morir, el tsugumi
dejó a sus alas
abrirse por última vez
Seishi
 
Un perro ladrando
al ruido de las hojas
¡El vendaval!
Sono-jo
 
El melocotón blanco:
Las gotas también dejan caer
el color del agua
Tôrin
 
 
INVIERNO
 
Dijo: «Antaño, el mar
llegaba hasta aquí»,
y puso más leña en el fuego
Hôsai
 
Un Buda a la intemperie
De la nariz le cuelgan…
los carámbanos
Issa
 
Con el alba,
los pececillos shirauo:
tres centímetros de blancura
Bashô
 
De la bandada de los chidori,
uno va perdiendo fuerzas
y el viento lo recoge
Chiyo-jo
 
Con viento,
recoger ramas secas
Caminar
Santôka
 
Cuando se vive
sin ser observado,
el canto del misosazai
Santôka