jueves, 25 de septiembre de 2025

25 ~ Elogios a lo inesperado

 Oh los elogios... La verdad es que se pueden elogiar muchísimas cosas, sensaciones, sentimientos, etc. Y mucho se ha escrito acerca de eso. Van algunos ejemplos:



Elogio a la lentitud (Carl Honoré), donde analiza y elogia el movimiento lento frente a el culto por la velocidad en que se ha transformado la vida y se ha convertido en una especie de estándar social.
 
Elogio de la melancolía (László Földényi). Según el autor, la melancolía, “esa vaga e intensa propensión a la tristeza”, es un sentimiento «que puede aparecer por cualquier parte. No solo en el desánimo, sino también en el entusiasmo."
 
Elogio de la dificultad (Guillermo Martínez). “Hay libros arduos cuya lectura se parece a un martirio. Conquistarlos, sin embargo, depara la felicidad de las victorias secretas.”

Elogio del punto (Alberto Manguel). “Para afirmar tanto el poder como también la pobreza de la palabra, nada nos ha sido tan útil como esa manchita mínima, definitiva y fiel.”

Y muchísimos más: Elogio de la vagancia, Elogio de la traición, Elogio del riesgo, de la desobediencia, de la duda... y la lista sigue.

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CONSIGNA DE ESCRITURA

En los ejemplos tenemos algunas cosillas que no tienen tan buena prensa: la dificultad, la desobediencia, la melancolía, la duda. O al menos, son cuestiones que nos cuesta mucho atravesar. Y ahí están lxs autorxs, elogiando.
La retórica, esa ciencia que le otorga al discurso su facultad de persuasión, nos ha dado muchos elementos para construir nuestros textos y persuadir a lxs lectorxs de lo que sostenemos.  

Partiendo de algunos de los temas de la siguiente playlist imaginaria, escribí un elogio. 

🎧 Playlist: Elogios a lo inesperado

  1. Himno a la silla vacía — del álbum "Tu ausencia dejó esta huella".
  2. Manual para aplaudir el silencio — del álbum "Callate, Ernesto". 
  3. La belleza de los objetos rotos — del álbum "Lo imperfecto".
  4. Rock para el que nunca llega — del álbum "Ya está por venir". 
  5. Balada del error bienintencionado — del álbum "Fue sin querer, pero salió bien". 
  6. Canción de los mil intentos — del álbum "Perseverancia".
  7. Jazz para la sombra del árbol — del álbum "Sin pedir nada".
  8. Cumbia del que no encaja — del álbum "La diferencia es potencia". 
  9. Zamba del recuerdo inútil — del álbum "No sirve pero emociona". 
  10. Vals para el polvo de los libros — del álbum "La tierra culta". 

Elogiá lo que vos quieras, pero por favor evitemos el amor, la sonrisa, la belleza. Elogiemos, por fin, al adulterio, a la cara de culo, a la vergüenza, al tropiezo, a la gula. ¡¡¡Vamos!!! ¡A elogiar, que se termina el mundo!

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LOS TEXTOS DE USTEDES

Mirna
Elogio
 
En honor a las veces que necesité de uno, es que me convenzo de que él también merece un reconocimiento. En general no representa un gran esfuerzo y, sin embargo, transforma a quien lo recibe. Es humilde. Está ahí preparado a lanzarse cuando nosotros decidamos soltarlo y, si es sincero, cual boy scout, siempre listo a aferrarse a otro y convertirse quizás en un perfumado recuerdo para siempre.
Es que el elogio cumple varias funciones. Cuando soltamos un elogio usamos palabras y gestos que alejan toda posibilidad de amenaza o competencia y colabora en la construcción de ánimo, de aliento. Incluso, diría, de grandeza interior lisonjeando a quien lo recibe y enalteciendo a quien lo brinda.
No obstante, podemos reconocer diferentes elogios. Existe el elogio superficial, lanzado sin convicción, que pronto inunda de vacío la palabra, la acción, la memoria. Y también está el elogio auténtico, el que nace de la observación atenta y del afecto genuino. No se trata de adular, sino de resaltar aquello que merece ser celebrado.
Creo, sin miedo a equivocarme, que elogiar es, en definitiva, un enorme acto de generosidad y valentía. Quien elogia regala parte de su luz y, al mismo tiempo, se ilumina con ella.
 Y en esto de elogiar al elogio, pienso que tal vez, cada uno se sorprendería más amable si se animara a encender en los demás, con simples palabras, aquello que vemos con el corazón. Porque, al fin y al cabo, ¿no es el elogio una forma sutil de agradecer?
 
Mirna
Imprevistos
 
Me nace una necesidad imperiosa e irrefrenable de elogiar a los imprevistos. Pero los verdaderos imprevistos. Esos que no se piensan posibles ni se insinúan; los que aparecen de la nafa, porque si, sin acordes rimbombantes ni banderitas rojas. Los imprevistos por esencia.
Los que te acontecen, te congelan, te inhabilitan las acciones y ahuyentan tus ideas. Esos que, una vez superados te dejan el cuerpo como si hubieras sufrido una golpiza o peor aun, como si el alma también la hubiera recibido.
Imprevistos que, resueltos te provocan soledad y llanto. Soledad para llorar. Llorar como desahogo. Llorar con angustia, con dolor en el pecho. Llorar hasta quedar dormida…
Y por qué elogiarlos, me dirán. Pues porque son ellos los verdaderos héroes cotidianos , responsables de levantar la vara de tus poderes, los responsables de hacer de vos, mujer, una mujer maravilla.
 
 
Adri
Elogio a las arrugas
 
Mapas de territorios llenos de accidentes biográficos.
Odiadas, negadas como un secreto vergonzoso, mientras el paradigma de la eterna juventud nos vende desde la pantalla, como un mágico elixir, cremas antiarrugas para atenuar las líneas de expresión, bótox para borrar las marcas del entrecejo, colágeno para alisar las arrugas del contorno de ojos, o rellenar los labios, o evitar los efectos gravitacionales que llevan hacia abajo, el ovalo perfecto del rostro perfecto, que siempre quisimos y nunca tuvimos.
Quiero elogiar a las arrugas con toda gratitud, a los surcos marcados por mis risas y mis lágrimas, a las líneas que expresan simplemente vida vivida con intensidad, aunque ser intensa no tenga buena fama.
Quiero elogiar a la arruga del entrecejo que se marcó una noche extrañando al hijo que se fue de casa, o contando la plata que no alcanzaba.
Elogio a las sinuosas líneas en el cuello y también a las marcas sobre los labios, de tanto compartir el mate lavado y frío, para no interrumpir la charla con esa amiga que llora el final de un amor, y lloramos juntas porque es inútil tratar de consolarla. 
Quiero con todo orgullo elogiarlas, siento que negarlas o esconderlas, sería borrar experiencias, negar lo vivido.
Prefiero esperar que alguien sepa descubrirme, siguiendo el mapa de mis arrugas.
 
 
Martín
Elogio al tardado
 
El tardado. Así me llaman
siempre casi llegando
apagando la luz y cerrando la puerta mientras salgo
para llegar donde ya no me esperan.
 
Así llego tarde a mis cumpleaños
y cada año se corre algunos días
esperándome
fui de Cáncer
luego de Leo
ahora de Virgo.
 
Es extraño, ya que nací cuando debí hacerlo
y luego dormí cuanto necesité y cuanto quise
desperté de a ratos
decían cada tanto:
–¿Cuándo va a caminar?
–¿Tiene algún problemita?–preguntaban por lo bajo
Cuando quise caminar, preguntaban:
–¿Cuándo va a hablar?
 
No recuerdo mucho del jardín
excepto algunos conflictos por perderme en las filas
y contestar cuando ya no esperaban que lo hiciera.
 
Recuerdo haber comenzado la primaria
cuando llegué, estaban colocándose escarapelas.
Mi presente lo daba al salir
junto con los de la tarde.
Nunca entendí por qué me anotaron a la mañana
será por lo de “el que madruga Dios los ayuda”,
yo madrugaba
y tardaba en llegar.
 
Ahora
que ya llegué tarde a todo
y me perdí de todas las entradas
de todas las cenas
aquí estoy
espero por un último tren
que me ayude a llegar
y lo perdí
y dicen que
no habrá otro.
 
 
Claudia S
Balada para los impuntuales
 
¡Cómo disfruto llegar siempre tarde! Si te digo a la diez, olvídate de que sea puntual, estoy ahí con quince de demora. Detesto a los que nunca les pasa nada en el camino a cualquier cita. Muchas veces me olvido de cargar la batería y se me apaga el celu en pleno sueño. Pero, me encanta cuando me ven llegar al trabajo muy tranquilo. Sin preocuparme, como si fuera el dueño de la empresa. Y todos me miran con cara de...
Y cuando suena esa maldita alarma tan temprano... tiraría el teléfono por la ventana. ¿lo apago? ¿No lo apago? Me quedo cinco minutos más... otros cinco. Pierdo el premio por presentismo y la verdad ya no me importa. Que digan lo que digan, si son unas chirolas que ni alcanzan para nada.
A veces lo pienso bien y les voy con un cuento. Que tenía turno con el médico y él fue quien se retrasó y por consecuencia yo también me retrasé. Pero, esa excusa ya ni me la creen. Me olvido y la repito al menos dos veces en la semana. ¿Por qué hay que llegar siempre a horario? ¡Amo la impuntualidad! ¡Desinstalemos la aplicación de la alarma! Y por qué no proponer una ley que prohíba la venta de despertadores. ¡Sería fantástico!
Claro, pero a mí me tienen de punto, todos pueden llegar tarde menos yo. Porque no tengo motivos, porque vivo en frente de la oficina, porque mis hijos son grandes y si llueve tampoco porque ni siquiera necesito mojarme. Me cruzo y ahí estoy y siempre la ligo. Pero hoy... hoy voy y digo: “Preferiría no hacerlo” y les hablo de “El escribiente” de Melville. No hago nada de nada y que pase lo que tenga que pasar.
¿Está sonando el timbre o me parece? El teléfono está apagado, mejor voy a abrir la puerta.
Hola, Fernando. ¿Qué pasó? El vuelo a Salta... ¿Era hoy? ¿Cómo vacaciones para todos? ¿En pleno octubre? Es que ayer, ni pisé la oficina y no me enteré de nada.
¡Qué reine la impuntualidad y los faltazos!
Ah, y también la rebeldía.
 
Lauri
Informar estresa
 
Ladran sancho... y no me acuerdo como sigue, pero es así, hablan de envidia y de ignorancia porque dicen que me meto en la vida de lo demás. Qué culpa tengo yo si la Pochi le mete los cuernos al Raúl, si la Nelly le usa la ropa a la patrona, si la Susana presume que su hija va a la facultad para mandarse la parte y yo sé que la pibita va a capital, pero para hacer un curso de peluquería medio pelo, valga la redundancia.
¡Qué feo es ser tan criticonas! Si lo único que quiero es ayudar porque el Raúl es tan bueno y trabajador que ya se pasa de boludo,  sacar a la luz los nombres de los chongos de la Pochi me parece un acto de humanidad hacia sus familias , seguir alguna vez a la hija de la Susi y desmitificar que su inteligencia es poner un rulero o pasar la planchita sin quemarse, es un acto de justicia, que la patrona de la Nelly se entere que sale de joda con su ropa también, porque será una copetuda pero es buena gente, siempre me está dando lo que le sobra y si la rajó del laburo que se joda la Nelly, ella se lo buscó.
Y si, las cosas hay que decirlas como son, yo si no las digo no puedo dormir y yo sé lo importante que es dormir tranquila, lo sé porque lo vi en un video de tik tok, ¡el estrés mata! En un montón de videos lo vi, porque yo sí sé mantenerme informada y no me quiero estresar, no me voy enfermar por esta gente de mierda.
El barrio quiere saber la verdad y ¡todos! saben que no me manejo con noticias falsas como el Facebook  o como  el Coco que además de levantar quiniela es un lleva y trae, pero con malicia es lo de él, lo mío es posta, pero bueno la envidia de muchas, la hipocresía de otras, todas me quieren pisar el poncho,  me sonríen en la cara pero a mis espaldas ja  todas hablan mal pero cuando necesitan información, ¿a quién buscan eh?, si las conoceré, que otra cosa podés esperar de un burro más que una patada dicen y bue... no sé si aplica pero a este me lo acordé completo, no se bancan el don que diosito me dio, además me lo confirmo la Moira cuando me tiro las cartas y unas piedras que te dicen todo y mirá que la Moira, será traba, se pintará como una puerta pero con las cartas no le erra nunca, yo le tengo una fe ciega,  además quién me puede venir a decir algo a mí, nadie sabe  mejor que yo el sacrificio que es este apostolado donde dejo la vida para llevar con orgullo este don de mantener al barrio informado. Uh…y ese auto que paró en la esquina?
 
 
 
Gladys
Glorifico haberte conocido
glorifico que seas parte de mi vida
 
Mi vida difícil
si vos no estuvieras
 
por eso te alabo
y alabo tus formas
 
es magnífico cuando
tocas mis manos
 
y te derramas en ellas
como un líquido gelatinoso
 
eres el heroico salvador
de cada momento incomodo
 
halago tu simpleza
y también tu fortaleza
 
celebro tu olor
olor que me transporta
 
a ese lugar limpio
y puro
 
Te celebro hoy
y siempre
 
eres mi ilustre compañero
heroico y bueno
 
Nunca me faltes
sin ti yo muero
 
querido amigo
alcohol en gel
 
 
Lali
Dos orejas grandes sobresalen al costado de la cara flaca que promete mostrar una boca desdentada al despegar sus labios. El viejo que ostenta este aspecto a la vez mira con avaricia los tesoros que guarda en su vivienda que por cierto es amplia, de planta alta y con varias habitaciones que se pueden observar desde afuera y un amplio sector en donde árboles algo añosos de diferentes especies elegidos sin duda con mucha dedicación lideran aquí y allá por distintos espacios como puestos al descuido y sin atención alguna al cabo de los años.
 
La voz del anciano se oye a semejanza de un hilo delgado y por cortarse: mañana será otro día y por hoy puedo no hacer más nada, si eso es lo que quiero, o sentirme muerto o tener ganas de seguir viviendo, también de dormir sin saber que aún estoy... ¿Por qué no? Puedo modificar en mí la historia de lo que me tocó vivir y de hecho lo suelo hacer y reverencio mi buen sentido del humor al respecto. Lo que más me gusta de eso es contrariarme. 
 
Me resultó reconfortante sentir mi nulidad aunque no sea gratificante para los demás. Cuánta historia acaricio y no me arrepiento de nada.  
Fui vapuleado y denostado tantas veces y con furia a manos de quienes yo amé tanto, claro menos a una que no quiero ni recordar, la generadora y matriarca, de todos los sentimientos convertidos en latigazos que verbalmente cayeron siempre en mí.
 
Me acostumbré a que "ellas" las mujeres de la casa se rieran de mí burlonamente. No fue fácil y de a poco lo fui naturalizando. Al principio lo doloroso era insultante solamente y por suerte terminó siendo un caldo de cultivo salvaje que ellas gustosamente me proporcionaron y yo usé a mi favor para germinar en mí lo monstruoso con resultados brillantes jamás imaginados por mí.
 
Repetiría todo lo hecho aunque tuviera que volver a la cárcel, valdría la pena!! Dicen que los gustos se dan en vida y yo me los he dado como me correspondía, es decir con creces. Pude amar a todas las mujeres que he querido y mal querido a las otras también. Siempre fue así.  Sin pesar subrayo que me he recobrado mucho de todo lo sufrido. 
 
Eso sí, la próxima vez elegiré ser dentista así mis colegas me tendrán en mejor estado mis piezas dentales, en fin... En otra vida quizás lo sea y me
bautizaré Dr. Barroeta o algo parecido, pues la musicalidad del apellido me resulta agradable. 
También me ocuparía de lucir una buena dentadura para comer con confianza todo lo que no pude -en esta vida- masticar antes de morir.
 
 
Rosana
Elogios
 
1 - Manual para espantar la pobreza. Contratapa: El 1 de octubre, prepare una comilona con su familia porque este día llega el Karaí Octubre. Dice la leyenda guaranítica, el Karaí es un duende maléfico que recorre las casas y no se queda en aquellas que cuidaron su abundancia. Pero se instala durante todo el año en las que no supieron administrar y guardar en tiempos de cosecha. No se deje castigar por el Karaí, prepare una rica y abundante cena.
2 - Oda a los artesanos. Sacado de un cartelito en una feria de una plaza cualquiera. Los artesanos idean, acopian, reciclan, tejen, amasan, pintan, decoran, cocinan, inventan, labran, esculpen, escriben, crean, dibujan, enlazan, cosen, forran, acolchonan, engarzan, ponen brillos, sueñan y a veces pelean con los que piden rebajas.
3 – Elogio a la fantasía sexual. Del álbum “Que viva el erotismo”
4 – Poema Confianza. Del libro “Los árboles no se quejan en otoño”
5 – Reggaeton sobre los estantes de las bibliotecas. Del álbum “El peso que con gusto soportamos”
6 - Tango sobre los espejos. Del grupo “Lo que hay que ver”
 
 
 
Kari
Elogio a lo roto
 
¿Qué sería de un objeto si no tuviera manchas, rajaduras, golpes, abolladuras? ¿Qué sería de la piel si no tuviera arrugas, marcas, cicatrices? ¿Qué sería de la vida sin nada de esto? Esa fractura, lo roto, es lo que le da paso a la vida. Lo imperfecto tiene rajaduras por donde respirar. Y aunque lo muerto también pueda romperse, ya no se transforma.
 
Elogio a la cara de culo
 
Muchas veces criticada y mal vista, la cara de culo nos ha traído grandes regalos. Ahuyenta a los molestos, pone distancia a los curiosos. Un simple cambio en el gesto, un frunce y llega la paz al alma, que no tiene que hacer esfuerzos para disimular. ¿Se pusieron a pensar cuántas conversaciones vacías nos ha evitado la cara de culo?
 

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LA MUSIQUITA DE HOY




Estuvo difícil pero encontré esta canción y desde ese momento no dejo de cantarla: "Todo bien, todo bien, pero igual quiero tener cara de culo".
Escuche y cante conmigo Cara de culo

 

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