El DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE LAS COSAS QUE NOS GUSTAN es un libro colectivo escrito a sesenta y cuatro manos por sesenta y cuatro escritoras y escritores de la provincia de Santa Fe. En palabras ordenadas de la A a la Z, contiene todo tipo de objetos y artefactos, sensaciones, sentimientos, ideas y acciones, elementos de la naturaleza, del cosmos y de la fantasía. ¡Todo lo que está aquí escrito le gusta a alguien! Por eso decimos que este libro tiene la potencia del sí: no solo como desafío de escritura sino sobre todo como experiencia lúdica para lectores y lectoras, que pueden recorrerlo de adelante hacia atrás y de atrás hacia adelante siguiendo pistas y falsos hipervínculos. Para niñas y niños de todas las edades y de todas las provincias, incluso lxs que se esconden en personas medianas, grandes y alienígenas de cualquier color.
Aquí les dejo algunas entradas:
CONSIGNA DE ESCRITURA
Si te invitaran a participar del segundo tomo del Diccionario enciclopédico de las cosas que nos gustan, ¿cuáles serían tus aportes? Te propongo que escribas todos los que quieras, con el formato de una entrada de diccionario.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
LOS TEXTOS DE USTEDES
Rosana
Montaña
La montaña es femenina, no porque la palabra termine en la letra a, sino porque tiene una falda sobre el pie.
Su cima, la que está en la parte alta, obvio; es ese lugar con el que los hombres sueñan como sueñan con el monte de Venus, que también está elevado, pero no alcanza a ser montaña.
Cuando pienso en montaña me acuerdo del mito de Andrómeda.
Resulta que a la reina Casiopea, madre de Andrómeda, se le ocurrió un día que ella y su hija eran más bellas que todas las nereidas. Por si no lo sabías las nereidas son las ninfas del mar. Las nereidas, ofendidas por lo que para ellas era una fake news, hicieron un sindicato y fueron a quejarse con Poseidón, que era su protector y amigo. No sé si para no aguantarlas o qué, dice la leyenda que Poseidón se recalentó por la afirmación tan arrogante y atrevida que hizo Casiopea, y envió un feroz monstruo marino llamado Ceto junto a una inundación con toda la intención de arrasar Etiopía, el barrio donde vivían Casiopea y Andrómeda. Cefeo, que era el rey de Etiopía, esposo y padre de las creídas lindas, consultó al Oráculo de Amón sobre cómo zafar y este profetizó que Etiopía solo podría salvarse si Andrómeda era sacrificada al ser entregada a la criatura marina.
Hay que hacerlo, dijo el padre. Entonces Andrómeda fue desnudada, salvo por algunas joyas, y algo de makeup, tengamos en cuenta que siempre estaba arreglada, por algo se creía linda, y así, fashionada, fue encadenada a una roca en el mar para esperar a su destino.
Perseo que andaba volando en su caballo alado, miró hacia la montaña y al verla encadenada a Andrómeda pensó, que linda la estatua tallada en la ladera. Pero al ver que una lágrima le corrió el maquillaje se dio cuenta de que no era una mujer de piedra, que era de verdad, y se enamoró. En ese momento se oyó un fuerte rugido y el temible monstruo emergió de las olas. Andrómeda gritó asustada y sus padres, Cefeo y Casiopea, que llegaron corriendo hasta la orilla cercana a dónde se encontraba encadenada Andrómeda, también se pusieron a gritar de la angustia y el arrepentimiento que les agarró. Porque primero pensaron hay que hacerlo, pero después no querían sacrificarla. Mientras tanto, Perseo veía toda la escena. Al ver que los padres se aferraban al cuerpo encadenado de su hija, decidió presentarse ante ellos y les ofreció su ayuda para salvarle la vida, peeero, con una condición. Solo lo haría si Andrómeda podía convertirse en su esposa. Podés creer que se pusieron a discutir? Qué sí, que no, iban y venían en la decisión mientras el monstruo seguía rugiendo. Cuando se lo vieron venir encima recién reaccionaron y ahí fue cuando Cefeo y Casiopea aceptaron. En la negociación medio que salieron perdiendo porque le prometieron su reino como dote si salvaba a su hija. No solo se tuvo que casar la pobre Andrómeda sin derecho a decir ptss, sino que, además, como era en el principio y como correspondía a la mujer en ese entonces, tuvo que poner la tarasca. Bueno igual el cuento tiene un final feliz porque la leyenda dice que les salió bien, se enamoraron, tuvieron siete hijos y dos hijas.
Hay más detalles sobre el mito, pero no quiero extenderme ahora porque estaba hablando de la montaña, no sé si te acordás.
Mi vieja siempre cantaba una canción que interpretaba Roberto Carlos que se llama La Montaña. Resulta curioso que de las doscientas treinta y cuatro palabras que tienen los versos, solamente dice la palabra montaña una sola vez. A mi vieja le gustaba porque se sentía agradecida a Dios por mi existencia.
Creo.
Bueno, lo que sí sé es que la canción es un canto de gratitud hacia Dios.
En cambio, en la canción 'La Montaña' de Luis Alberto Spinetta, quién era un poeta que tenía una capacidad de la hostia para crear atmósferas introspectivas, utiliza a la montaña como un símbolo de refugio y resistencia ante las adversidades y las presiones externas. ¡Un capo el pibe!
Dice mi tía, que es medio bruja, que la montaña en esa canción, representa un lugar sagrado, un espacio de libertad que todos desean pero que pocos pueden alcanzar para poder estar en armonía con la naturaleza y consigo mismos. Vaya uno a saber.
Lo cierto es que las montañas se crean por fallas o colisión de las placas tectónicas. O sea, la montaña con lo linda que es viene a nacer gracias a un par de problemitas. Fallas. Colisión.
Es también un cúmulo de lava, piedras, tierra, fósiles y otras yerbas. Un espacio para el rejunte de senderistas, escaladores, aventureros, fugitivos, amantes y refugios.
¿Viste que también usamos ese término cuando tenemos muchas cosas por hacer? es el caso en el que dícese “tengo una montaña de cosas pendientes”
En síntesis, las montañas son femeninas, suelen tener nombres, compiten entre ellas para ver cuál es la más alta, son las queridas alcanzadas por los hombres como un triunfo y yo apilé, como si fuera una montaña que apila ríos, flora y fauna, una parva de palabras para hablar de ella.
Mirna
La montaña es femenina, no porque la palabra termine en la letra a, sino porque tiene una falda sobre el pie.
Su cima, la que está en la parte alta, obvio; es ese lugar con el que los hombres sueñan como sueñan con el monte de Venus, que también está elevado, pero no alcanza a ser montaña.
Cuando pienso en montaña me acuerdo del mito de Andrómeda.
Resulta que a la reina Casiopea, madre de Andrómeda, se le ocurrió un día que ella y su hija eran más bellas que todas las nereidas. Por si no lo sabías las nereidas son las ninfas del mar. Las nereidas, ofendidas por lo que para ellas era una fake news, hicieron un sindicato y fueron a quejarse con Poseidón, que era su protector y amigo. No sé si para no aguantarlas o qué, dice la leyenda que Poseidón se recalentó por la afirmación tan arrogante y atrevida que hizo Casiopea, y envió un feroz monstruo marino llamado Ceto junto a una inundación con toda la intención de arrasar Etiopía, el barrio donde vivían Casiopea y Andrómeda. Cefeo, que era el rey de Etiopía, esposo y padre de las creídas lindas, consultó al Oráculo de Amón sobre cómo zafar y este profetizó que Etiopía solo podría salvarse si Andrómeda era sacrificada al ser entregada a la criatura marina.
Hay que hacerlo, dijo el padre. Entonces Andrómeda fue desnudada, salvo por algunas joyas, y algo de makeup, tengamos en cuenta que siempre estaba arreglada, por algo se creía linda, y así, fashionada, fue encadenada a una roca en el mar para esperar a su destino.
Perseo que andaba volando en su caballo alado, miró hacia la montaña y al verla encadenada a Andrómeda pensó, que linda la estatua tallada en la ladera. Pero al ver que una lágrima le corrió el maquillaje se dio cuenta de que no era una mujer de piedra, que era de verdad, y se enamoró. En ese momento se oyó un fuerte rugido y el temible monstruo emergió de las olas. Andrómeda gritó asustada y sus padres, Cefeo y Casiopea, que llegaron corriendo hasta la orilla cercana a dónde se encontraba encadenada Andrómeda, también se pusieron a gritar de la angustia y el arrepentimiento que les agarró. Porque primero pensaron hay que hacerlo, pero después no querían sacrificarla. Mientras tanto, Perseo veía toda la escena. Al ver que los padres se aferraban al cuerpo encadenado de su hija, decidió presentarse ante ellos y les ofreció su ayuda para salvarle la vida, peeero, con una condición. Solo lo haría si Andrómeda podía convertirse en su esposa. Podés creer que se pusieron a discutir? Qué sí, que no, iban y venían en la decisión mientras el monstruo seguía rugiendo. Cuando se lo vieron venir encima recién reaccionaron y ahí fue cuando Cefeo y Casiopea aceptaron. En la negociación medio que salieron perdiendo porque le prometieron su reino como dote si salvaba a su hija. No solo se tuvo que casar la pobre Andrómeda sin derecho a decir ptss, sino que, además, como era en el principio y como correspondía a la mujer en ese entonces, tuvo que poner la tarasca. Bueno igual el cuento tiene un final feliz porque la leyenda dice que les salió bien, se enamoraron, tuvieron siete hijos y dos hijas.
Hay más detalles sobre el mito, pero no quiero extenderme ahora porque estaba hablando de la montaña, no sé si te acordás.
Mi vieja siempre cantaba una canción que interpretaba Roberto Carlos que se llama La Montaña. Resulta curioso que de las doscientas treinta y cuatro palabras que tienen los versos, solamente dice la palabra montaña una sola vez. A mi vieja le gustaba porque se sentía agradecida a Dios por mi existencia.
Creo.
Bueno, lo que sí sé es que la canción es un canto de gratitud hacia Dios.
En cambio, en la canción 'La Montaña' de Luis Alberto Spinetta, quién era un poeta que tenía una capacidad de la hostia para crear atmósferas introspectivas, utiliza a la montaña como un símbolo de refugio y resistencia ante las adversidades y las presiones externas. ¡Un capo el pibe!
Dice mi tía, que es medio bruja, que la montaña en esa canción, representa un lugar sagrado, un espacio de libertad que todos desean pero que pocos pueden alcanzar para poder estar en armonía con la naturaleza y consigo mismos. Vaya uno a saber.
Lo cierto es que las montañas se crean por fallas o colisión de las placas tectónicas. O sea, la montaña con lo linda que es viene a nacer gracias a un par de problemitas. Fallas. Colisión.
Es también un cúmulo de lava, piedras, tierra, fósiles y otras yerbas. Un espacio para el rejunte de senderistas, escaladores, aventureros, fugitivos, amantes y refugios.
¿Viste que también usamos ese término cuando tenemos muchas cosas por hacer? es el caso en el que dícese “tengo una montaña de cosas pendientes”
En síntesis, las montañas son femeninas, suelen tener nombres, compiten entre ellas para ver cuál es la más alta, son las queridas alcanzadas por los hombres como un triunfo y yo apilé, como si fuera una montaña que apila ríos, flora y fauna, una parva de palabras para hablar de ella.
Dícese de uno o varios
momentos de pausa. Suele ser útil cuando, siendo estudiante, ingresa el
profesor al aula y saca su maletín con los exámenes corregidos. La espera de
cada uno transcurre hasta el momento justo en que vocea el apellido que
corresponde. O, si eres el profesor, cuando sueltas al aire una pregunta que
consideras de fácil respuesta y ni un estudiante responde.
La espera, es casi tan cotidiana que en infinitas ocasiones no llegamos a reconocerla. Ella se presenta ante un apuro fisiológico frente a la puerta de un baño público, o mirando pacientemente a que broten burbujas en el agua de la pava, en la cocina, solos y en silencio, mientras nos perdemos en nuestros pensamientos. En esta situación se presenta arisca, pues más miras, más larga es.
También existe la espera en segundo plano. La de la muchacha enamorada que ansía esa pregunta encuentro tras encuentro con su amado… o la interminable que nos permite tenerla como olvidada en tanto caminamos lo cotidiano pero que inicia en nuestro corazón un día y surca cientos o miles de kilómetros, incluso cruzando océanos sin fecha definida. Esta, la espera en segundo plano suele ser peligrosa por desalentadora.
Pero, si de definición hablamos, podemos concluir que “espera” es la acción de detener nuestra existencia mientras la vida continúa.
Sincrocomer
La espera, es casi tan cotidiana que en infinitas ocasiones no llegamos a reconocerla. Ella se presenta ante un apuro fisiológico frente a la puerta de un baño público, o mirando pacientemente a que broten burbujas en el agua de la pava, en la cocina, solos y en silencio, mientras nos perdemos en nuestros pensamientos. En esta situación se presenta arisca, pues más miras, más larga es.
También existe la espera en segundo plano. La de la muchacha enamorada que ansía esa pregunta encuentro tras encuentro con su amado… o la interminable que nos permite tenerla como olvidada en tanto caminamos lo cotidiano pero que inicia en nuestro corazón un día y surca cientos o miles de kilómetros, incluso cruzando océanos sin fecha definida. Esta, la espera en segundo plano suele ser peligrosa por desalentadora.
Pero, si de definición hablamos, podemos concluir que “espera” es la acción de detener nuestra existencia mientras la vida continúa.
Neologismo que es acuñado inconscientemente por todos aquellos hombres y mujeres de buen comer conversar.
Es el término adecuado para graficar la acción de
calcular visual y prácticamente la coincidencia de bocados entre los diferentes
temas a tratar durante la comida y a la vez, la unificación de los bocados.
No se utiliza en reuniones elegantes, sino en los encuentros informales: en familia, entre amigos. Esos donde la variedad de los temas a tratar incluye un amplio abanico de emociones mientras los platos se van limpiando. Es en estas situaciones, en las que generalmente, el tamaño de la milanesa supera el volumen del puré. Y se hace imprescindible realizar los cálculos necesarios y posteriores malabares para que el último bocado termine sincrónicamente con ambas comidas.
La dificultad varía según las guarniciones. Por ejemplo, no es lo mismo sincrocomer churrasco con ensalada de papas y huevo que hacerlo con ensalada de lechuga y tomate. La primera dificulta lograr la sincronía de acuerdo con el tamaño de los cubos de papa hervida. En cambio, con la lechuga se apretuja o aligera la carga del tenedor en función del corte del bocado de carne logrando mayores posibilidades de alcanzar la sincrocomida.
No es posible utilizar el término “sincrocomer” con determinados menúes como pizza, empanadas, sándwich u otros finger foods.
Este neologismo, es de suma utilidad en niños caprichosos que deciden seleccionar los alimentos pues, dada la contundencia fónica del mismo tiene mayores posibilidades de lograr que termine su plato.
Adri
Música
Véase también ritmo, tono, notas musicales.
La música es una composición que combina un conjunto de notas, ritmos y sonidos de cierta forma armoniosa que agrada al oído. Para componer música hace falta saber a la perfección la escala musical y cómo ejecutarla en un instrumento, o en varios. Yo no sé componer música, no toco ningún instrumento. A mí me gusta lo que siento en el pecho al escucharla, y el brillo que me nace en los ojos. Si estoy alegre la música suena en toda la casa y abro las ventanas para que escuchen los vecinos. Si estoy angustiada me pongo los auriculares y me dedico a sufrir un rato con canciones tristes hasta que se me pasa. Si me enamoro canto, si llega una desilusión canto, si tengo ganas de pelear canto también. No sé qué podría hacer si tuviera que vivir sin música. Para mí, cómo dijo Nietzsche, sin música la vida sería un error.
El gato
Véase también felino, mamífero, ronroneo
El gato es peludo aunque tenga pelo corto. Tiene cuatro patas, bigotes, una cola larga que se crispa cuando se asusta y que mueve amenazante cuando se enoja. El gato pertenece a la familia de los felinos y también a mi familia. Siempre tuve gatos, y los dejé ser libres, amo esa esencia salvaje y la impunidad con que se adueñan de todo, son como reyes y lo saben. El gato es tan suave como áspera su lengua, es tan tierno como distante, es tan fiel a sí mismo que solo acepta mimos cuando los quiere y los busca. No puedo resistirme a ese ronroneo seductor y a ese caminar sinuoso entre mis piernas, que a veces me hace tropezar y grito maldiciones, pero pronto estallo en carcajadas. No existe un animal más mal portado que mi gato, ¿será por eso que lo amo tanto?
Claudia V
Cielo: Bóveda celeste aparente donde se distribuyen los
astros.
El cielo parece un enorme papel de regalo que no se atreve a envolver la Tierra. Un papel con millones de agujeritos que dejan ver por la noche, las luces encendidas del otro lado del planeta y una linterna gigante, que se acerca pero no se anima a avanzar.
A veces por esos agujeritos se filtra el agua de los ríos cósmicos y nos obliga a usar paraguas y pilotos y cuando el sol se asoma para mirarnos, extiende un puente multicolor para que podamos cruzar y llegar del otro lado del mundo.
El sol deambula por el cielo durante el día y le gusta pintarlo de rosas y anaranjados muy temprano o al atardecer, cuando jugando a las escondidas y se oculta detrás del horizonte.
Cuando dejé de ver a mi abuelita y cuando mi perro se enfermó, mamá me dijo que hicieron un corte en el papel y se fueron a encender luces del otro lado.
Playa: Ribera del mar o de un río grande, formada de arenales en superficie casi plana.
A veces el mar parece furioso y llega a la costa vomitando espuma y lanzándose desde lo alto. Da miedo, pero lo enfrento sin quitarle los ojos de encima. Entonces se compadece de mí y se aleja manso, dejando ver a mis pies la arena de sus entrañas unida a las blancas caracolas.
Se aparta jugando con el sol. Entonces, la arena se entibia y me invita a envolverme en ella.
En la playa juego, bailo, armo castillos que se lleva el mar, dejando mis ilusiones intactas entre sus restos.
No se utiliza en reuniones elegantes, sino en los encuentros informales: en familia, entre amigos. Esos donde la variedad de los temas a tratar incluye un amplio abanico de emociones mientras los platos se van limpiando. Es en estas situaciones, en las que generalmente, el tamaño de la milanesa supera el volumen del puré. Y se hace imprescindible realizar los cálculos necesarios y posteriores malabares para que el último bocado termine sincrónicamente con ambas comidas.
La dificultad varía según las guarniciones. Por ejemplo, no es lo mismo sincrocomer churrasco con ensalada de papas y huevo que hacerlo con ensalada de lechuga y tomate. La primera dificulta lograr la sincronía de acuerdo con el tamaño de los cubos de papa hervida. En cambio, con la lechuga se apretuja o aligera la carga del tenedor en función del corte del bocado de carne logrando mayores posibilidades de alcanzar la sincrocomida.
No es posible utilizar el término “sincrocomer” con determinados menúes como pizza, empanadas, sándwich u otros finger foods.
Este neologismo, es de suma utilidad en niños caprichosos que deciden seleccionar los alimentos pues, dada la contundencia fónica del mismo tiene mayores posibilidades de lograr que termine su plato.
Véase también ritmo, tono, notas musicales.
La música es una composición que combina un conjunto de notas, ritmos y sonidos de cierta forma armoniosa que agrada al oído. Para componer música hace falta saber a la perfección la escala musical y cómo ejecutarla en un instrumento, o en varios. Yo no sé componer música, no toco ningún instrumento. A mí me gusta lo que siento en el pecho al escucharla, y el brillo que me nace en los ojos. Si estoy alegre la música suena en toda la casa y abro las ventanas para que escuchen los vecinos. Si estoy angustiada me pongo los auriculares y me dedico a sufrir un rato con canciones tristes hasta que se me pasa. Si me enamoro canto, si llega una desilusión canto, si tengo ganas de pelear canto también. No sé qué podría hacer si tuviera que vivir sin música. Para mí, cómo dijo Nietzsche, sin música la vida sería un error.
Véase también felino, mamífero, ronroneo
El gato es peludo aunque tenga pelo corto. Tiene cuatro patas, bigotes, una cola larga que se crispa cuando se asusta y que mueve amenazante cuando se enoja. El gato pertenece a la familia de los felinos y también a mi familia. Siempre tuve gatos, y los dejé ser libres, amo esa esencia salvaje y la impunidad con que se adueñan de todo, son como reyes y lo saben. El gato es tan suave como áspera su lengua, es tan tierno como distante, es tan fiel a sí mismo que solo acepta mimos cuando los quiere y los busca. No puedo resistirme a ese ronroneo seductor y a ese caminar sinuoso entre mis piernas, que a veces me hace tropezar y grito maldiciones, pero pronto estallo en carcajadas. No existe un animal más mal portado que mi gato, ¿será por eso que lo amo tanto?
El cielo parece un enorme papel de regalo que no se atreve a envolver la Tierra. Un papel con millones de agujeritos que dejan ver por la noche, las luces encendidas del otro lado del planeta y una linterna gigante, que se acerca pero no se anima a avanzar.
A veces por esos agujeritos se filtra el agua de los ríos cósmicos y nos obliga a usar paraguas y pilotos y cuando el sol se asoma para mirarnos, extiende un puente multicolor para que podamos cruzar y llegar del otro lado del mundo.
El sol deambula por el cielo durante el día y le gusta pintarlo de rosas y anaranjados muy temprano o al atardecer, cuando jugando a las escondidas y se oculta detrás del horizonte.
Cuando dejé de ver a mi abuelita y cuando mi perro se enfermó, mamá me dijo que hicieron un corte en el papel y se fueron a encender luces del otro lado.
Playa: Ribera del mar o de un río grande, formada de arenales en superficie casi plana.
A veces el mar parece furioso y llega a la costa vomitando espuma y lanzándose desde lo alto. Da miedo, pero lo enfrento sin quitarle los ojos de encima. Entonces se compadece de mí y se aleja manso, dejando ver a mis pies la arena de sus entrañas unida a las blancas caracolas.
Se aparta jugando con el sol. Entonces, la arena se entibia y me invita a envolverme en ella.
En la playa juego, bailo, armo castillos que se lleva el mar, dejando mis ilusiones intactas entre sus restos.
Laura
Alelar: Para los crucigramas conjunción de cerveza ligera que busca hogar. El
en léxico palomístico, es la acción de aterrizar en los aleros. En el
diccionario de los árabes y/o chinos argentinizados es tomar distancia.
Silvia
Crujir:
1ª Crujir es la acción que hace referencia al
sonido que emiten algunos materiales, elementos o cuerpos, bien cuando se
acciona sobre los mismos, como una hoja de otoño al ser pisada, o sin ningún estímulo externo, de forma
autónoma e involuntaria, como el
estómago cuando lo hace por hambre.
El crujido es aquel ruido que hacen
los fantasmas cuando chocan con los muebles en la oscuridad, al que
generalmente se le atribuyen otras causas como la temperatura, la humedad o las
ratas.
También crujen las personas, en su
totalidad, o en partes. Puede crujir el estómago por hambre, cuando comemos por
cortesía algo que no nos gusta o cuando tenemos algún comensal invitado que le
quita todas las aceitunas a la porción de pizza en vez de elegir la de
mozzarella sola. Crujen los huesos
cuando hay humedad, o los intestinos cuando están inflamados. Puede crujir el
cerebro cuando desborda de tensión, cuando no puede contener tanto dolor,
preocupación o maltrato, cuando se para frente a la injusticia. En ese caso, es
necesario hacer crujir la papelera de reciclaje a tiempo, de otro modo se corre
el riesgo de que el ser entero cruja de modo generalizado y se astille.
Dicen los expertos en crujironomía que según
la circunstancia, el estado de ánimo, o la parte del cuerpo afectada, es
posible diferenciar cada tipo de crujido según los cuatro atributos básicos del
sonido: altura, intensidad, timbre y duración. Se puede crujir por odio o por tristeza, pero jamás se cruje por felicidad o por amor.
Aquellos crujidos que están ligados a un estado de ánimo o por una emoción
compleja se los detecta a través de un crujirómano, como en el caso del
odio, que es un ruido de baja intensidad,
permanente, de altura tan grave que es imperceptible al
oído humano, pero que sí lo pueden detectar fácilmente los gatos y los perros
de una casa. En algunas universidades muy prestigiosas, se están realizando
estudios acerca de la causa del llamativo aumento de la cantidad de crujidores
en la última década, y cómo este factor afecta al medio ambiente e incide en el
cambio climático.
Una persona feliz y sana, en cambio, jamás
cruje, pero sí puede estar crujiente en un sentido figurado. Y así como cuando
una papa frita está crujiente, que se refleja en su aspecto y tintinea en la
boca, también esta condición se manifiesta en la forma de caminar, los gestos,
el brillo de los ojos y la voz de quien
la posee.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
LA MUSIQUITA DE HOY
Creo que yo elegiría una cajita de música que perdí en la más dolorosa y difícil de mis mudanzas. Tenía su bailarina, su canción inolvidable, su terciopelo.
Aquí les dejo esta versión de Cajita de música en las voces hermosas de Baglietto / Garré







No hay comentarios:
Publicar un comentario