jueves, 16 de octubre de 2025

28 ~ Diccionario enciclopédico de las cosas que nos gustan

 

El DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE LAS COSAS QUE NOS GUSTAN es un libro colectivo escrito a sesenta y cuatro manos por sesenta y cuatro escritoras y escritores de la provincia de Santa Fe. En palabras ordenadas de la A a la Z, contiene todo tipo de objetos y artefactos, sensaciones, sentimientos, ideas y acciones, elementos de la naturaleza, del cosmos y de la fantasía. ¡Todo lo que está aquí escrito le gusta a alguien! Por eso decimos que este libro tiene la potencia del sí: no solo como desafío de escritura sino sobre todo como experiencia lúdica para lectores y lectoras, que pueden recorrerlo de adelante hacia atrás y de atrás hacia adelante siguiendo pistas y falsos hipervínculos. Para niñas y niños de todas las edades y de todas las provincias, incluso lxs que se esconden en personas medianas, grandes y alienígenas de cualquier color.


Aquí les dejo algunas entradas:









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CONSIGNA DE ESCRITURA

Si te invitaran a participar del segundo tomo del Diccionario enciclopédico de las cosas que nos gustan, ¿cuáles serían tus aportes? Te propongo que escribas todos los que quieras, con el formato de una entrada de diccionario.


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LOS TEXTOS DE USTEDES



Rosana
 
Montaña
La montaña es femenina, no porque la palabra termine en la letra a, sino porque tiene una falda sobre el pie.
Su cima, la que está en la parte alta, obvio; es ese lugar con el que los hombres sueñan como sueñan con el monte de Venus, que también está elevado, pero no alcanza a ser montaña.
Cuando pienso en montaña me acuerdo del mito de Andrómeda.
Resulta que a la reina Casiopea, madre de Andrómeda, se le ocurrió un día que ella y su hija eran más bellas que todas las nereidas. Por si no lo sabías las nereidas son las ninfas del mar. Las nereidas, ofendidas por lo que para ellas era una fake news, hicieron un sindicato y fueron a quejarse con Poseidón, que era su protector y amigo. No sé si para no aguantarlas o qué, dice la leyenda que Poseidón se recalentó por la afirmación tan arrogante y atrevida que hizo Casiopea, y envió un feroz monstruo marino llamado Ceto junto a una inundación con toda la intención de arrasar Etiopía, el barrio donde vivían Casiopea y Andrómeda. Cefeo, que era el rey de Etiopía, esposo y padre de las creídas lindas, consultó al Oráculo de Amón sobre cómo zafar y este profetizó que Etiopía solo podría salvarse si Andrómeda era sacrificada al ser entregada a la criatura marina.
Hay que hacerlo, dijo el padre. Entonces Andrómeda fue desnudada, salvo por algunas joyas, y algo de makeup, tengamos en cuenta que siempre estaba arreglada, por algo se creía linda, y así, fashionada, fue encadenada a una roca en el mar para esperar a su destino. 
Perseo que andaba volando en su caballo alado, miró hacia la montaña y al verla encadenada a Andrómeda pensó, que linda la estatua tallada en la ladera. Pero al ver que una lágrima le corrió el maquillaje se dio cuenta de que no era una mujer de piedra, que era de verdad, y se enamoró. En ese momento se oyó un fuerte rugido y el temible monstruo emergió de las olas. Andrómeda gritó asustada y sus padres, Cefeo y Casiopea, que llegaron corriendo hasta la orilla cercana a dónde se encontraba encadenada Andrómeda, también se pusieron a gritar de la angustia y el arrepentimiento que les agarró. Porque primero pensaron hay que hacerlo, pero después no querían sacrificarla. Mientras tanto, Perseo veía toda la escena. Al ver que los padres se aferraban al cuerpo encadenado de su hija, decidió presentarse ante ellos y les ofreció su ayuda para salvarle la vida, peeero, con una condición. Solo lo haría si Andrómeda podía convertirse en su esposa. Podés creer que se pusieron a discutir? Qué sí, que no, iban y venían en la decisión mientras el monstruo seguía rugiendo. Cuando se lo vieron venir encima recién reaccionaron y ahí fue cuando Cefeo y Casiopea aceptaron. En la negociación medio que salieron perdiendo porque le prometieron su reino como dote si salvaba a su hija. No solo se tuvo que casar la pobre Andrómeda sin derecho a decir ptss, sino que, además, como era en el principio y como correspondía a la mujer en ese entonces, tuvo que poner la tarasca. Bueno igual el cuento tiene un final feliz porque la leyenda dice que les salió bien, se enamoraron, tuvieron siete hijos y dos hijas.
Hay más detalles sobre el mito, pero no quiero extenderme ahora porque estaba hablando de la montaña, no sé si te acordás.
Mi vieja siempre cantaba una canción que interpretaba Roberto Carlos que se llama La Montaña. Resulta curioso que de las doscientas treinta y cuatro palabras que tienen los versos, solamente dice la palabra montaña una sola vez. A mi vieja le gustaba porque se sentía agradecida a Dios por mi existencia.
Creo.
Bueno, lo que sí sé es que la canción es un canto de gratitud hacia Dios.
En cambio, en la canción 'La Montaña' de Luis Alberto Spinetta, quién era un poeta que tenía una capacidad de la hostia para crear atmósferas introspectivas, utiliza a la montaña como un símbolo de refugio y resistencia ante las adversidades y las presiones externas. ¡Un capo el pibe!
Dice mi tía, que es medio bruja, que la montaña en esa canción, representa un lugar sagrado, un espacio de libertad que todos desean pero que pocos pueden alcanzar para poder estar en armonía con la naturaleza y consigo mismos. Vaya uno a saber.
Lo cierto es que las montañas se crean por fallas o colisión de las placas tectónicas. O sea, la montaña con lo linda que es viene a nacer gracias a un par de problemitas. Fallas. Colisión.
Es también un cúmulo de lava, piedras, tierra, fósiles y otras yerbas. Un espacio para el rejunte de senderistas, escaladores, aventureros, fugitivos, amantes y refugios.
¿Viste que también usamos ese término cuando tenemos muchas cosas por hacer?  es el caso en el que dícese “tengo una montaña de cosas pendientes”
En síntesis, las montañas son femeninas, suelen tener nombres, compiten entre ellas para ver cuál es la más alta, son las queridas alcanzadas por los hombres como un triunfo y yo apilé, como si fuera una montaña que apila ríos, flora y fauna, una parva de palabras para hablar de ella.
 
 
Mirna

Espera
Dícese de uno o varios momentos de pausa. Suele ser útil cuando, siendo estudiante, ingresa el profesor al aula y saca su maletín con los exámenes corregidos. La espera de cada uno transcurre hasta el momento justo en que vocea el apellido que corresponde. O, si eres el profesor, cuando sueltas al aire una pregunta que consideras de fácil respuesta y ni un estudiante responde.
La espera, es casi tan cotidiana que en infinitas ocasiones no llegamos a reconocerla. Ella se presenta ante un apuro fisiológico frente a la puerta de un baño público, o mirando pacientemente a que broten burbujas en el agua de la pava, en la cocina, solos y en silencio, mientras nos perdemos en nuestros pensamientos. En esta situación se presenta arisca, pues más miras, más larga es.
También existe la espera en segundo plano. La de la muchacha enamorada que ansía esa pregunta encuentro tras encuentro con su amado… o la interminable que nos permite tenerla como olvidada en tanto caminamos lo cotidiano pero que inicia en nuestro corazón un día y surca cientos o miles de kilómetros, incluso cruzando océanos sin fecha definida. Esta, la espera en segundo plano suele ser peligrosa por desalentadora.
Pero, si de definición hablamos, podemos concluir que “espera” es la acción de detener nuestra existencia mientras la vida continúa.
 
  
Sincrocomer

Neologismo que es acuñado inconscientemente por todos aquellos hombres y mujeres de buen comer conversar.
Es el término adecuado para graficar la acción de calcular visual y prácticamente la coincidencia de bocados entre los diferentes temas a tratar durante la comida y a la vez, la unificación de los bocados.
No se utiliza en reuniones elegantes, sino en los encuentros informales: en familia, entre amigos. Esos donde la variedad de los temas a tratar incluye un amplio abanico de emociones mientras los platos se van limpiando. Es en estas situaciones, en las que generalmente, el tamaño de la milanesa supera el volumen del puré. Y se hace imprescindible realizar los cálculos necesarios y posteriores malabares para que el último bocado termine sincrónicamente con ambas comidas.
La dificultad varía según las guarniciones. Por ejemplo, no es lo mismo sincrocomer churrasco con ensalada de papas y huevo que hacerlo con ensalada de lechuga y tomate. La primera dificulta lograr la sincronía de acuerdo con el tamaño de los cubos de papa hervida. En cambio, con la lechuga se apretuja o aligera la carga del tenedor en función del corte del bocado de carne logrando mayores posibilidades de alcanzar la sincrocomida.
No es posible utilizar el término “sincrocomer” con determinados menúes como pizza, empanadas, sándwich u otros finger foods.
Este neologismo, es de suma utilidad en niños caprichosos que deciden seleccionar los alimentos pues, dada la contundencia fónica del mismo tiene mayores posibilidades de lograr que termine su plato.
 
 
 
Adri
 
Música
Véase también ritmo, tono, notas musicales.
La música es una composición que combina un conjunto de notas, ritmos y sonidos de cierta forma armoniosa que agrada al oído. Para componer música hace falta saber a la perfección la escala musical y cómo ejecutarla en un instrumento, o en varios. Yo no sé componer música, no toco ningún instrumento. A mí me gusta lo que siento en el pecho al escucharla, y el brillo que me nace en los ojos. Si estoy alegre la música suena en toda la casa y abro las ventanas para que escuchen los vecinos. Si estoy angustiada me pongo los auriculares y me dedico a sufrir un rato con canciones tristes hasta que se me pasa. Si me enamoro canto, si llega una desilusión canto, si tengo ganas de pelear canto también. No sé qué podría hacer si tuviera que vivir sin música. Para mí,  cómo dijo Nietzsche, sin música la vida sería un error.
 
 
El gato
Véase también felino, mamífero, ronroneo
El gato es peludo aunque tenga pelo corto. Tiene cuatro patas, bigotes, una cola larga que se crispa cuando se asusta y que mueve amenazante cuando se enoja. El gato pertenece a la familia de los felinos y también a mi familia. Siempre tuve gatos, y los dejé ser libres, amo esa esencia salvaje y la impunidad con que se adueñan de todo, son como reyes y lo saben. El gato es tan suave como áspera su lengua, es tan tierno como distante, es tan fiel a sí mismo que solo acepta mimos cuando los quiere y los busca. No puedo resistirme a ese ronroneo seductor y a ese caminar sinuoso entre mis piernas, que a veces me hace tropezar y grito maldiciones, pero pronto estallo en carcajadas. No existe un animal más mal portado que mi gato, ¿será por eso que lo amo tanto?
 
 
 
Claudia V
 
Cielo: Bóveda celeste aparente donde se distribuyen los astros. 
El cielo parece un enorme papel de regalo que no se atreve a envolver la Tierra. Un papel con millones de agujeritos que dejan ver por la noche, las luces encendidas del otro lado del planeta y una linterna gigante, que se acerca pero no se anima a avanzar.
A veces por esos agujeritos se filtra el agua de los ríos cósmicos y nos obliga a usar paraguas y pilotos y cuando el sol se asoma para mirarnos, extiende un puente multicolor para que podamos cruzar y llegar del otro lado del mundo.
El sol deambula por el cielo durante el día y le gusta pintarlo de rosas y anaranjados muy temprano o al atardecer, cuando jugando a las escondidas y se oculta detrás del horizonte.
Cuando dejé de ver a mi abuelita y cuando mi perro se enfermó, mamá me dijo que hicieron un corte en el papel y se fueron a encender luces del otro lado.
          
Playa: Ribera del mar o de un río grande, formada de arenales en superficie casi plana.
A veces el mar parece furioso y llega a la costa vomitando espuma y lanzándose desde lo alto. Da miedo, pero lo enfrento sin quitarle los ojos de encima. Entonces se compadece de mí y se aleja manso, dejando ver a mis pies la arena de sus entrañas unida a las blancas caracolas.
Se aparta jugando con el sol. Entonces, la arena se entibia y me invita a envolverme en ella.
En la playa juego, bailo, armo castillos que se lleva el mar, dejando mis ilusiones intactas entre sus restos.


Laura
Alelar: Para los crucigramas conjunción de cerveza ligera que busca hogar. El en léxico palomístico, es la acción de aterrizar en los aleros. En el diccionario de los árabes y/o chinos argentinizados es tomar distancia.

Mosca: Dícese de una banda que su líder usa grandes anteojos negros “para no verte más”. En diminutivo la encontramos en las inmediaciones de la presencia de un escritor del conurbano bonaerense con el único propósito de molestarlo. En aumentativo es, como hacía referencia mi vieja cuando las estampaba contra la ventana con el repasador al grito de ¡maté un moscón como de dos kilos!

Susurro: Silencio que se despereza. Voz del alma. Aire cálido que rodea y envuelve. Canción de los tímidos. Una de las formas poética de respirar. La usan frecuentemente los enamorados y también los moribundos.

Calabaza: Cabeza hueca y agujereada que usan algunos en las noches de brujas. Tarta que con otros ingredientes saludables realizan las madres de los cabezas hueca. Carruaje venido a menos después de las doce de la noche en algunos cuentos infantiles. Flor próspera.

Rocío: Sudor del amanecer. Lágrimas de la noche que deja sobre la hierba como despedida. Beso húmedo entre el aire y la tierra. Gota enamorada que espera el sol para evaporarse tratando de alcanzarlo. El nombre de mi hija.


Silvia

Crujir:

1ª Crujir es la acción que hace referencia al sonido que emiten algunos materiales, elementos o cuerpos, bien cuando se acciona sobre los mismos, como una hoja de otoño al ser pisada,  o sin ningún estímulo externo, de forma autónoma e involuntaria,  como el estómago cuando lo hace por hambre.
           El crujido es aquel ruido que hacen los fantasmas cuando chocan con los muebles en la oscuridad, al que generalmente se le atribuyen otras causas como la temperatura, la humedad o las ratas.
           También crujen las personas, en su totalidad, o en partes. Puede crujir el estómago por hambre, cuando comemos por cortesía algo que no nos gusta o cuando tenemos algún comensal invitado que le quita todas las aceitunas a la porción de pizza en vez de elegir la de mozzarella sola.  Crujen los huesos cuando hay humedad, o los intestinos cuando están inflamados. Puede crujir el cerebro cuando desborda de tensión, cuando no puede contener tanto dolor, preocupación o maltrato, cuando se para frente a la injusticia. En ese caso, es necesario hacer crujir la papelera de reciclaje a tiempo, de otro modo se corre el riesgo de que el ser entero cruja de modo generalizado y se astille.
             Dicen los expertos en crujironomía que según la circunstancia, el estado de ánimo, o la parte del cuerpo afectada, es posible diferenciar cada tipo de crujido según los cuatro atributos básicos del sonido: altura, intensidad, timbre y duración.  Se puede crujir por odio o por tristeza,  pero jamás se cruje por felicidad o por amor. Aquellos crujidos que están ligados a un estado de ánimo o por una emoción compleja se los detecta a través de un crujirómano, como en el caso del odio,  que es un ruido de baja intensidad,   permanente,  de altura tan grave que es imperceptible al oído humano, pero que sí lo pueden detectar fácilmente los gatos y los perros de una casa. En algunas universidades muy prestigiosas, se están realizando estudios acerca de la causa del llamativo aumento de la cantidad de crujidores en la última década, y cómo este factor afecta al medio ambiente e incide en el cambio climático.
             Una persona feliz y sana, en cambio, jamás cruje, pero sí puede estar crujiente en un sentido figurado. Y así como cuando una papa frita está crujiente, que se refleja en su aspecto y tintinea en la boca, también esta condición se manifiesta en la forma de caminar, los gestos, el brillo de los ojos y la voz de quien  la posee.
 


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LA MUSIQUITA DE HOY


Creo que yo elegiría una cajita de música que perdí en la más dolorosa y difícil de mis mudanzas. Tenía su bailarina, su canción inolvidable, su terciopelo.
Aquí les dejo esta versión de Cajita de música  en las voces hermosas de Baglietto / Garré


jueves, 9 de octubre de 2025

27 ~ El Codex Seraphinianus


Hoy te traigo una maravilla. Sencillamente es eso: una maravilla. Se trata del Codex Seraphinianus, un libro (¿un libro?, ¿solo eso?) de Luigi Serafini.

El Codex Seraphinianus es una enciclopedia ilustrada que nos acerca a un extraordinario mundo desconocido. Fue escrita entre 1976 y 1978 en un lenguaje inventado por su propio autor, Luigi Serafini. Durante casi 30 meses (de los 27 a los 30 años) estuvo prácticamente encerrado en su habitación, dibujando el Codex Seraphinianus. La obra acabó por estructurarse en once capítulos y dos secciones, realizando un registro de todos los elementos que configuran ese mundo. Pasando por minerales, partículas elementales, bacterias, plantas, animales, humanos, artefactos, etnias, creencias, prácticas sociales, jardines, comidas, oficios, juegos, estructuras urbanas, y muchos otros elementos de difícil categorización. Como lo llamó Italo Calvino “la enciclopedia de un visionario”.  Con todo, la obra es una de las obras más extrañas y hermosas del siglo XX.

Un paseo en video:

Itinerario - Codex Seraphinianus


Ni el alfabeto ni el lenguaje del Codex han sido descifrados, a pesar de los esfuerzos durante años de académicos y criptógrafos de todo el mundo. No obstante, en 2009, treinta años después de su creación, Serafini afirmó que no hay ningún significado oculto detrás del texto del Codex, que es asémico, y que su experiencia al escribir era muy similar a la escritura automática. Su objetivo era que se transmitiera al lector la sensación enigmática que sienten los niños frente a libros que aún no pueden entender. La obra busca provocar una experiencia estética y sensorial muy particular. Algunos críticos creen que el alfabeto inventado en el Codex es una crítica a los límites del lenguaje, y una representación del caos y la incomprensión inherentes a la comunicación humana.

En la siguiente página vas a encontrar más datos interesantes sobre esta enciclopedia, incluida una biografía de Serafini y un video donde vas a conocer algo de su casa.


El universo simbólico de Luigi Serafini



Finalmente, te dejo el enlace para que puedas descargar el libro.

Clic para descargar el Codex Seraphinianus

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CONSIGNA DE ESCRITURA


Sumergite en las páginas del códex. Nadá lo extraordinario. Sentite un niño frente a una escritura que no puede descifrar. Explorá.

Después, escribí. Podés elegir el disparador. Algunas propuestas / ideas:

~ Elegí una doble página (izquierda y derecha, como si tuvieras el libro abierto) e intentá su traducción. Para elegir la vista de doble página en la compu, cuando abrís el PDF hacé lo siguiente: andá a la pestaña VER. Ahí, elegí VISUALIZACIÓN DE PÁGINA y ahí, VISTA DE DOS PÁGINAS.

~ Elegí una de las páginas, de la sección que más te guste, y usá la ilustración como disparador de tu escritura.

~Elegí cualquier ilustración e intentá un rato de escritura automática, al menos, cinco minutos.

~Elegí tu propia aventura (ja), es decir, inventá vos lo que querés hacer. Esta enciclopedia es una miríada de consignas.

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LOS TEXTOS DE USTEDES


Karina 


La leyenda del pájaro pluma 

El pájaro pluma sabía escribir. Y con su pico entintado contaba a quien quisiera leer, las historias más asombrosas del aire, de las nubes, los vientos y tormentas.

También contaba las historias más misteriosas del sol, la luna y de algunas estrellas. Contaba la suerte de otros pájaros y sus danzas en el aire, sus cantos, sus picos y el movimiento de sus alas. Contaba historias de amor y otras que deshacían los cuerpos.

El pájaro pluma sabía escribir. Su tinta infinita, se recargaba cada noche con la luz de las distintas fases de la luna, que le daban diferentes colores a los trazos.

En luna nueva, el celeste brillaba en la oscuridad para que pudiera leerse la obra con facilidad por las noches. En luna llena, el negro sobre la hoja blanca contrastaba con la luz que venía del cielo. Durante la fase creciente y la menguante, el pájaro pluma elegía los colores entre las propuestas de la luna.

El pájaro pluma sabía escribir y viajaba por tierra y por agua con hombres y animales. Recorría distintas ciudades y la naturaleza salvaje. No había tiempos para cada visita, solo se dejaba llevar y sabía cuándo era el momento de poner punto final, hasta la siguiente historia.

El pájaro pluma sabía escribir. Pero lo que no sabría jamás, era cómo se sentía volar.


Claudia S


Los Mirantripis

Ellos, los Mirantripis, están allí bajo el mar. Por momentos asoman sus cabezoides y chismizian por el borde de las aguas. Como peces enormes atrapados en una caverna desconocen la vida fuera de ella. Solo las sirenoides salen durante los atardeceres. Les cuentan de montañas rocosas, de cataratas, de saltos de agua, de cascadas y de lagunas secas y su curiosidad aumenta al escucharlas.

Además, no entienden las palabras que oyen del afuera. No pueden traducirlas. Apenas descifran el lenguaje del agua en todos sus dialectos. Se dispersan y comparten lo que encuentran, que se divide entre algaides marinas y pezoides pequeños. Todo forma parte de un mundo propio donde cada uno dialoga en un léxico específico, una especie de lengua inteligible, que solo ellos comprenden.

Y la chismiziedad invade sus rutinas: ¿Qué pasa allí afuera? ¿Por qué los nuestros nunca regresan cuando salen a la superficie? – se preguntan.

Por otra parte, los Mirantripis se agrupan e intentan a través de sesiones terapezoidas discurrir sus miedos. Inteligencean sus cerebrus e imaginacean un mundo más allá de la orilla. Sus cuerpos empapados no se atreven a cruzar la barrera de lo desconocido. Creen en sus códigos y en sus mayores. Las leyendas y los mitos repiquetean en esas aguas tan transparentes y tan inseguras a la vez.

Pero, su capacidad de entender sobrepasa el idioma del mar. En esas miradas observan piedras de múltiples tamaños. Les atraen sus formas, su quietud y la variedad de sus colores. Ellas son su único escenario durante horas. Las perciben seguras e indestructibles. Quizás, los Mirantripis, con sus cuerpos enteros, deberán cruzar ese abismo que los confunde. Tendrán que salir de la caverna y descubrir esa realidad que no habitan. Y será esa otra pantalla que deberán escuchar (Si se atreven) o quedarán inmersos, solo en versiones desdibujadas de palabreríos submarinos.


 

Laly
 
Mi cabeza echa humo y mis pulmones apoyados sobre mis rodillas salan el ambiente tal como me gusta a estas tempranas horas del día y advierto que de vez en cuando ella hace anochecer y exhala invitándome con un olor hediondo -a que desfigure el paisaje con trazos gruesos- a la par que el el espejo dibuja automáticamente mientras lo contemplo
 
Calma es mi mirada y complaciente aunque de vez en cuando temo que todo este adorable estar que me rodea y embelesa desaparezca por lo que subo al infinito y plasmo mis intenciones de eternidad para todo lo que veo y siento sin olvidarme de lo más preciado que para mí es la soledad que me rodea y de la que de ninguna manera quiero desprenderme ni perder.
 
El caos que alguna vez rocé aún no me es indiferente, quizás sea un matrimonio con mi manera de pensar, seleccionar y dejarme acompañar en algún momento ya que descubrí que para nada es tan malo como la prensa que tiene solo hay que
saber mirar desde otro lugar las cosas que se conocen o se estrenan en algún momento debido a situaciones que lo ameritan. 
 
Versa mi verba y ruge mi aliento
besa mi boca las piedras que encuentro
flores me devuelven que pronto anochecen
pobres garabatos que alguna vez las vieron.


Mirna
PRÓLOGO FICTICIO DE UNA OBRA PECULIAR
 
Estaba en 5° grado. Antes de terminar el año cumpliría los 10. Mis padres habían decidido que ya estaba lo suficientemente responsable y grande como para dejar de creer en Papá Noel. De hecho, había escrito mis primeros cuentos e intentaba, en vano, leérselos a mi hermanito. Durante ese fatídico mayo les había demostrado capacidad de organización hogareña, criterio y responsabilidad.
Mientras tanto, en Roma, un joven arquitecto que triplicaba mi edad había tomado la decisión de encerrarse para darle vida al mundo paralelo que habitaba en su cuerpo.
Lápices, cuadernos y riqueza interior para delinear las más mágicas imágenes que a diferencia de “El jardín de las delicias”, tenían epígrafes y comentarios con grafías nunca vistas. Estaba construyendo un mundo nuevo.
Casi en simultáneo, a orillas del río Matanza, otro hijo de Roma que apenas había podido terminar la escuela y duplicaba en edad al arquitecto recibe una de esas noticas paralizadoras. Y lejos de amedrentarse, sale del dolor para cumplir el sueño de tener su propio pueblo.
Y mientras por estas tierras comenzaba la más trágica y oscura época que podía tocarnos atravesar, y no me refiero a que mis padres hubiesen destrozado las ilusiones que aun persigo, a ambos lados del agua dos desconocidos entre sí daban rienda suelta a sus realismos individuales legando escenarios mágicos , a quienes crecíamos sin saber, que estaba permitido crear y atesorar para cuando pudiéramos soltarlos.
Ambos, niños que solo quisieron jugar a ser dioses de sus propias fantasías, no tuvieron ocasión de considerar cuánto podrían haber hecho juntos.
La ciudad medieval de don Campana es la locación más perfecta para el universo de Luigi Serafini. Y ambas, la validación de que volver a tener ilusiones es mágicamente necesario.
 
 
Martín
Evolución inesperada.
 
Luego de tres años luz de sueño el helicóptero inter constelaciones aterriza utilizando el protocolo de “fuerza mayor en planeta extraño”. El procedimiento incluye despertar al tripulante e informarle que está perdido.
 
El viajero, somnoliento, tarda en comprender la situación que le plantea su máquina y se demora en desayunar, bañarse y vestirse. Pone sus brazos en el acelerador de sangre. Siente cómo recupera su lucidez paulatinamente. Cuando está listo, y con su taza de café en mano, abre la puerta en contra de las súplicas de la computadora y salta a la superficie.
           
Sus ojos ven cosas que su cerebro no acepta, su razón queda perpleja por los extraños seres casi antropomorfos. Piensa que le hubiera sido útil no cortar la barba de tan largo viaje para poder rascársela y librarse de su asombro.
 
Camina desconcertado, respira asombrado y bebe estupefacto hasta que encuentra un ser que lo casi lo mira. El ser se dirige hacia él. De a poco lo fue viendo con mayor precisión y atención y así intentar comprender su rareza y su valentía de vivir.
 
En cuanto lo tuvo cerca se animó a preguntar en el idioma universal que estudió para obtener su visa estelar:
–¿Dónde se encuentra la ciudad? –preguntó, evitando toda referencia al aspecto del ser, tal como indicaba el protocolo.
–Hacia allá –señalando con su brazo.
 
Le resultó curioso que pueda hablar y mirándolo como se lo mira a los magos cuando hacen trucos, olvida el protocolo y le pregunta:
–Yo soy un hombre, según entiendo. ¿Vos qué sos? ¿Qué le pasó a tu cuerpo?
 
El ser contesta orgulloso:
–Yo soy más que un hombre, mucho más, es algo que queda clarísimo. Desde el punto de vista de un diccionario, me pasé de largo, evolucioné. Estoy más allá del hombre, soy un Hombro.
 
La tristeza en el aspecto de aquel ser fue tan clara que el viajero comprende: alguna vez fue hombre y terminó siendo hombro o debió ser un hombre y solo llegó a ser hombro.
 
–Nunca leí de tal evolución–dijo el viajero en tono inaudible.
 
–Soy especialmente útil, soy muy buscado por todo aquel que desea llorar una pena.
 
El viajero logró entender que todos penan sus pesares sobre el ser devenido en hombro. Es muy comprensible verlo triste siendo que no tiene sobre quién penar los pesares ajenos.
 
Se despide cortésmente del hombro y decide caminar hacia la ciudad que será su hogar hasta poder reparar su helicóptero o encontrar algún hombro para desahogar sus propias penas. 


Morena

¿Sabía usted que, si se detiene a observar un árbol al azar durante el día y vuelve a mirarlo durante la noche, en realidad no esta viendo el mismo árbol? 
Para entender esto, primero se debe tener en consideración algo muy importante y poco sabido:
Lo que se cree que es UN árbol, en realidad son DOS.
Muy dentro de la cúpula de los árboles está la casa de los árboles. Un espacio escondido, imperceptible a la vista humana, donde el árbol DOS descansa durante el día.
La cosa es que, añares atras, los árboles aprovechaban la tranquilidad de la noche para salir a pasear.
Y, como desde siempre son tan inteligentes, los árboles se organizaban y turnaban: mientras uno dormía (que es la imagen tipica que conocemos del arbol, estático) el árbol parrandero podía estar fuera, si es que era de noche, o dentro de la casita, tomandose un té, esperando su turno.
Los árboles nocturnos aprovechan esas horas para recorrer el mundo, andar de aca para ya, incluso nadando y enamorandose. 
En la actualidad, como se pueden estar preguntando, esto es muy poco frecuente debido al crecimiento de la actividad nocturna humana. Los árboles tienen miedo de ser expuestos y que los humanos pertuben su paz, queriendo conocer sus casitas o impidiendoles recorrer el mundo. Pero tranquilos, se encargaron de contratar a unos viejos amigos que, pagando una pequeña renta, se instalan allí entre sus ramas y alejan a todo intruso, con su ternura maternal o sus misiles inesperados.
Y hoy, sabe usted si está viendo en verdad el mismo árbol dos veces?

 


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LA MUSIQUITA DE HOY



El tema Tirineni Tsitsiki interpretado por Lila Downs está escrito en purépecha, una lengua indígena de México. "Tirineni Tsitsiki" significa "Flor de Cempasúchil". La canción es una "pirekua", un canto tradicional purépecha, y el cempasúchil es una flor que se utiliza en ofrendas y celebraciones en México. 
Me parece que esta canción es ideal para acompañar esta consigna. Podemos escuchar, percibir la dulzura de las palabras, sentir su ritmo, bailar suavecito la melodía.

martes, 30 de septiembre de 2025

26 ~ Garabatos

 Garabatos

Ilustración: Frida Kahlo


¿Qué onda con los garabatos? 

Antes, cuando hablaba por teléfono (de línea, con el cable enrulado) siempre tenía un anotador al lado y mientras duraba la conversación hacía garabatos. Flechas, circulitos, espirales. Con el tiempo fui notando que cambiaban según el ánimo o la charla.

También hacía garabatos en los márgenes de las hojas de carpeta o los cuadernos de la facultad.





Les dejo otro más de Frida:


...y uno de algún simple mortal que encontré por ahí:




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CONSIGNA DE ESCRITURA
Y vos... ¿cuánto hace que no hacés un garabato? 

1.Vas a elegir tres marcadores o lápices de colores. La combinación la decidís vos. Tomá uno y empezá a deslizarlo libremente por la hoja, sin levantarla del papel. Trazá diferentes formas: algunas curvas, otras rectas, en distintas direcciones, de diferentes tamaños. Después, hacé lo mismo con otros dos colores. Todo en la misma hoja.
¿Que si podés hacer los garabatos con música? Por supuesto...  Aquí mismo te dejo una playlist que yo misma usé para hacer los míos:


2.Cuando termines con los garabatos, empezá a buscar tratando de descubrir formas, figuras, símbolos o imágenes que te parezcan interesantes que se hayan formado espontáneamente con los trazos. Buscá con curiosidad, viendo de distintos lados, girando la hoja: ¿Qué ves? ¿Hay alguna figura que sobresalga? ¿Hay algún elemento que te resulte familiar? Remarcá con algún color contrastante esas figuras.

Ejemplo:


3. Si te parece necesario, podés completar con algún otro trazo tu dibujo. También podés añadir algo más: ojos, flores, espadas, charcos. Lo que veas que emerge. 

4. Y claro, para terminar, escribí a partir de tus garabatos lo que aparezca: una emoción, un sentimiento, un pensamiento surgido al deslizar, una historia.

Sugerencia / consejo (que nadie me pidió): No hace falta que te sientes a hacer todo de un tirón. Un día podés hacer los garabatos, otro la búsqueda, otro la escritura. Por supuesto que si aparece el deseo y nace todo junto, avanti. Solo digo que no te apresures y que juegues y disfrutes unos ratitos más.


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LOS TEXTOS DE USTEDES


Rosana

Dibujo círculos
Una línea de círculos
como cable de un viejo teléfono
que llama.
Supe
dibujar una casa,
un árbol, un sendero
una chimenea que humeaba.
Ahora solo
dibujo círculos
como ciclos,
como hace tiempo
como tornados que arrasan.
En el banco de la plaza
No rezo
No tejo
dibujo círculos
mientras miro
el árbol del que
imagino caen frutas
maduras, lastimadas.
Dibujo un gran círculo
que estruja
llamadas, tornados,
frutas arrasadas
Los encierrro
Dibujando como
Baba de caracol,
Un círculo
hecho de líneas y palabras
y yo sola ahí adentro
En el banco de la plaza.
 
 
Claudia S

























Tu cuerpo se soltó confiado esta mañana,
 naufragó bajo húmedos pinceles.
Se nublaron tus ojos
sobre la tinta derramada.
El incipiente sol no alcanzó a detener el día
y temeroso se ahogó en el lienzo.
Se quebraron tus alas,
se detuvo tu canto
Y el trazo azul se dejó llevar por
 el viento.
 Tu figura frágil se quebró y
cayó despedazada.
El lápiz bosquejó una rama cuando
tu pico le salpicó un beso.
 La tormenta no sabía de colores,
solo dijo: “Había una vez un pájaro. Dios mío.”
 

Laura
























Los fantasmas
también habitan el mar
se camuflan con la espuma 
nadie escapa del miedo
ni siquiera bajo el agua
nadie pierde sus fantasmas
ni siquiera en el fragor del oleaje
 
Un delfín resiste
prefiere perder sus zapatos
antes que su alegría
les hace una mueca
y los desafía
no puedo imitarlo
aún sin zapatos
mi mente me hunde
los corales y las estrellas
me abren un espacio
dejo caer algún temor
para alivianar mi peso
pero ahí están otra vez
los fantasmas vestidos
con disfraz de burbujas
ahogando lo que queda de mí
arriba, no tan lejos
una pantalla transparente
divide mi decisión
entre respirar.
o seguir con ellos.
 
Mirna
 
¡Ni loca hago esta consigna! Es un recurso peligroso… ¿Lo que fluya? ¡¡Menos!!
Si llegara a escribir lo que fluye mientras garabateo con un lápiz una hoja en blanco, estaría firmando mi sentencia… ¡Si alguien lo viera, no quiero ni pensarlo!
Me lo imagino y me hace acordar al dibujo ese que da vueltas por las redes… el de la cabeza repleta de rulos... Ese sería mi garabato. Rulos y cruces… idas y vueltas y de nuevo idas… Todo cruzado, todo revuelto y a la vez unido. Sin inicio, sin final. Un enredo, eso. Un completo enredo. Creo que mientras diseñara las motas mejor definidas mi cabeza estaría en el pasto crecido. Y no; no sé pasar la máquina. La otra vez lo hice bastante bien por haber sido el debut, pero esta vez está más alto. ¿Y si se notan los mojones? Jajaja. Mojones. Las entradas, como las de Evaristo. Y como Daniel ¿cómo lo estará pasando? ¿Le habrá dado mis saludos a Facundo? Cuánto lo extraño a Facundo. Me hace falta la charla diaria. Siempre con su mirada extranjera y su opinión acertada. Seguro me hubiera evitado más de un quilombo.  Como los de la vecina… Las nochecitas de los vecinos, esas si que son enquilombadas. No logro reconocer las voces, pero ¡mamita! ¡Qué repertorio de groserías!  En cambio, los del frente, se nota que no son muy queridos. En fin, en el grupo de chat no los incluyeron. ¡¡¡¡A ellos parece no importarles, pero sus ranchadas en la vereda… Dale!!!! ¡Júntense en una casa! ¿O acaso no son familia?
Es que hay cada familia…Me acuerdo de algunas de la escuela. ¡Mi Dios!
¡Dios! ¡El 10! La camiseta de Joaquín que tenía que poner a lavar… Mejor junto más ropa para no malgastar el lavado. Ah… el mantel y las toallas. ¡Ma´ si! Lavo todo junto, total…ya no molesta el ruido a cualquier hora.  Qué lindo es no tener el lavarropas en la cocina.
Y qué lindo está el patio… con el pasto mal cortado, pero bue… ya aprenderé. Total, nadie lo ve. Para disfrutarlo mientras tomo mate, está más que perfecto.

Perfecto. ¡Qué palabra caga futuros! Qué manera de arruinar proyectos querer ser perfecto… Eso y el “pero”, como dice El silencio de sus ojos. Qué libro interesante. Recuerdo que lo leí de un tirón. Y pensar que con este no puede terminar de engancharme. Creo que lo voy a volver a colocar en la repisa. Ya estuvo tanto tiempo esperando, que no le va a hacer mal un poco más. Si, lo voy a dejar y me voy a poner a garabatear porque si no, tendría que pensar una buena excusa para decir que ni loca escribiría lo que fluye en mi cabeza. Serían como rulos enredados.
Asustaría a cualquiera… Mejor busco tres lápices de colores y me peino las ideas.
                                       
 
 
Martín
 
Amor diminuto
 
–¿Qué es esto?
–¿Qué es esto?
 
Casi llegando se encuentra con una barrera prácticamente impenetrable.
Da vueltas y vueltas y no entiende lo que sucede.
 
–Yo creí que éramos amigos o algo, no sé.
 
Recuerda los chistes, los juegos, la costumbre de hacerlo enojar solo con la mirada.
 
–Voy a llegar al fondo de esto.
 
No logra comprender qué fue lo que pasó por su mente para dejarla fuera de todo.
 
–Debo encontrar la manera de entrar.
 
Así pasó un rato, yendo de un lado a otro, buscando algún leve resquicio, un pequeño lugar por donde pasar y poder entrar al lugar que le había sido prohibido.
Solo salió a tomar algo de aire, ver el sol, estirarse. Fue un rato o un poco más, para cuando volvió todo había cambiado.
 
–Sé que me extraña.
 
Su ilusión sin límite le dio fuerza y la ayudó a recorrer cada arista, borde, abertura por pequeña que fuera. Lo intentó una y otra vez. Empujaba con todas sus fuerzas, tomaba carrera y se estrellaba, imaginando que su cuerpo tomaría la forma de un minúsculo cuadradito y así podría entrar.
 
–Se me dobló una antenita.
 
Exhausta decidió que la impenetrable barrera marcó un drástico cambio en su vida. El mosquitero en la claraboya reforzó sus esperanzas a un nivel inimaginable. La mosquita sabe que podrá encontrar el camino al baño.
 
–Mira hacia arriba. Me extraña.
 
Recostada, se queda raspando el finísimo alambre con su pata.
 
 
Adri

























Hago garabatos,
sin levantar el lápiz de la hoja
aparecen formas deformadas,
se arman y desarman,
suben, bajan,
toman otra dirección,
hacen muecas tontas,
muestran ojos que no ven,
sobre una cara sin cabeza.
 
Andá a saber,

 
por ahí de eso se trata,
de dibujar lo que sale,
sin pensar tanto,
sin tratar de hacerlo bien,
sin que se vea bonito.
 
Andá a saber
 
capaz solo se trata de sentir,
sin tanta vuelta, 
sonreír sin razón
comer con ganas
bailar con las sombras
 
Andá a saber…
 
 
 
Karina
Bajo la mirada la mirada del rey, el Dragón de agua se preguntó qué tendría más filo, si sus ojos o su espada.
 
El rey parecía apenas respirar, cualquier movimiento era casi imperceptible. Frente a él, el Dragón de Agua se veía más pequeño.
 
El Dragón trató de imitar al rey, aquietó sus respiración y se mantuvo todo lo quieto posible.
 
El rey pensaba demasiadas cosas a la vez. Pero lo que más se repetía a sí mismo eran dos preguntas: ¿cómo? y ¿por qué?
 
El Dragón ya imaginaba su nuevo exilio. Pero lo único que esperaba era que la Princesa no recibiera castigo. Aunque sabía bien que era una utopía si ella decidía quedarse. Lo que debía empezar a pensar era cómo escapar con vida y cómo hacer para que la Princesa no sufriera las represalias. Él moría por llevársela a la isla, quería que conociera la suavidad de sus arenas, el murmullo del oleaje y los secretos que este le había compartido.
 
El rey imaginaba el castigo más cruel para el mejor de sus soldados. Y resultó que ese único castigo, era el más cruel para él también.
 
 
Guada
































Clotilde
 
Una señorita de cara cuadrada observa con preocupación a la derecha,
su nariz respingada levanta sospecha
y su escaso pelo rubio la tiene maltrecha
 
Fuma un cigarrillo chiquitito 
y abre sus grandes labios cobrizos
dejando salir el humo de a poquito 
 
¿Que habrá mirado con sus ojos esmeralda?
¿Estarán hablando mal a sus espaldas?
¿o estará juzgando lo corta de una falda?
 
Ay Clotilde, Clotilde 
¿Que te tiene tan preocupada?
¿Será la forma que tiene tu papada?
¿O la marca en tu frente ensanchada?


Laly







 

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LA MUSIQUITA DE HOY


Acá hay unos que se llaman Fito & Fitipaldis que tienen una canción que me resultó interesante. Dice que todos somos garabatos de nosotros mismos... Me encantó! Escuchen y si quieren googleen la letra, que está buenísima. 

Acá la tienen, se llama